Director General de la SCD renuncia a su cargo
Publicado el 13 January, 2009 por Pedro Huichalaf Roa bajo Industria, Internet, LD, Legal, Licencias, Noticias, Opinión, Prensa Tradicional.
No estamos repitiendo la noticia ni nos estamos confundiendo. Una cosa es el cargo de Presidente de la SCD que tenía el renunciado cantautor Fernando Ubiergo (y de cuya renuncia se había hablado en Liberación Digital) y otro es el cargo de Director General de la SCD que se encontraba en manos del abogado Santiago Schuster.
Y fue justamente este último quien, en una declaración disponible en la misma página web de la SCD, renunció definitivamente a su cargo directivo.
Esta decisión la adoptó justamente para respaldar una premisa que la SCD había anunciado con antelación y que recalca que “no cabe responsabilidad alguna a Fernando Ubiergo en esta materia”.
Sin embargo, tal como lo habíamos analizado anteriormente, tras el “bochornoso” episodio ocurrido en una exposición, justamente sobre Propiedad Intelectual por parte de Ubiergo, en cuyo equipo se utilizó office no licenciado, éste solicitó una reunión en la SCD, donde dejó su cargo justamente por la falta de coherencia que existe entre una entidad gestora (y protectora) de derechos de autor y la violación de derechos de autor por uso de software pirata. Paralelamente, la directiva le solicitó al cantautor que no hiciera efectiva su salida de la SCD hasta que no se realizara una auditoría externa para determinar si esta situación era efectiva y si habían más computadores con software no licenciado.
Mientras esto ocurre, pues la auditoría aún no se ha hecho pública a pesar de que tendrá este carácter según la misma disposición de la SCD, Fernando Ubiergo ha comentado en diversos medios su visión de los hechos ocurridos en Antofagasta.
Una de estas declaraciones la pudimos escuchar en Radio Cooperativa, en donde dijo varias cosas que son bastante alarmantes. Según Ubiergo:
“Tengo una sensación ingrata y de dolor, porque más que personal porque esto de alguna u otra forma afecta o puede haber afectado en algún momento, también hay que decirlo, esto no se puede esconder, ha habido gente malintencionada que va en contra no solamente del tema de los músicos sino que está defendiendo otros intereses”
Al mismo tiempo según Cooperativa, “el músico acusó interés de “manos negras” en atacar su labor al frente de la SCD y reiteró que proveedores de internet deben compartir sus millonarias ganancias con los artistas”.
Sin embargo lo que me llamó la atención fue que dijera que le habían comentado que el office utilizado, solo le faltaba una actualización y ese había sido el problema.
Para escuchar el audio:
Frente a esto, solo puedo comentar a Fernando Ubiergo que está muy mal informado, toda vez que la causa del mensaje de software no licenciado NO ES POR FALTA DE ACTUALIZACION, sino porque no está válidamente licenciado. Por tanto no acepte razones que no son.
Por otro lado, movimientos ciudadanos como Liberación Digital NO TENEMOS interés en destruir a la SCD ni perjudicar a los artistas, como desde un principio lo hemos dicho. Sí nos importa la protección de los derechos ciudadanos, de los “consumidores culturales” (aunque no todos concuerdan en este concepto), del público que son base y objetivo de la cultura. Por esta razón nos interesamos en participar activamente en la discusión de la Reforma a la Ley de Propiedad Intelectual.
No nos confunda ni crea que protegemos “intereses corporativos” de las empresas ISPs. El problema que tenemos con la SCD se dio justamente porque personas como el renunciado Santiago Schuster lograron acordar con el gobierno una cuasi garantía de sus intereses válidos, pero a espaldas de la ciudadanía organizada, excluyendo a todos los sectores que también tienen intereses válidos.
Creemos que con acciones de renuncia como la presentada por el ex-Director General, más un necesario acercamiento que debe tener una entidad privada como la SCD con movimientos como en los que participamos, podrá ser un paso para lograr finalmente una protección de los derechos de autor en forma equilibrada, es decir, lograr una ley justa para todos. Sino, la imagen de una sociedad gestora de derechos que sólo tienen en mente el lucro por sobre la cultura se mantendrá y cometerá los mismos errores, tal como ocurre con la homóloga SGAE española.
Fuente foto: SCD




Acabo de ver esta noticia en Emol
http://www.emol.com/noticias/magazine/detalle/detallenoticias.asp?idnoticia=339687
“La reunión del consejo directivo de la entidad rechazó unánimemente las renuncias del cantautor y del director general, Santiago Schuster, pero ambos insistieron en abandonar sus cargos.”
Eso significa que ya está ratificada sus renuncias.
Ahora veremos como se comportan los nuevos (y antiguos) directivos.
Por otro lado apoyo completamente la visión que en LD no se quiera destruir a la SCD. El problema tampoco son los artistas ni la institución en sí, sino la forma en que quieren imponer a toda la sociedad sus pretenciones.
En fin
Recuerden el nombre “Santiago Schuster” si lo ven en la calle tengan cuidado.
Tengo miedo, tengo miedo, tengo mucho miedo!
XD
Leyendo la lista de correos de LD supe de la entrevista de S. Schuster en el Mercurio.
http://diario.elmercurio.cl/2009/01/18/artes_y_letras/_portada/noticias/e56d253c-f427-4271-bbc5-a77e0ffbad34.htm
hay cosas bien interesantes.
copio y pego parte de la entrevista:
“- En la discusión del proyecto de ley de propiedad intelectual la contraparte de la SCD es un grupo constituido por ONG, gremios como los bibliotecarios y los prestadores de servicio de internet. ¿Quiénes tienen más poder de cabildeo?
“Yo no soy el que puede evaluar el poder de lobby, pero quiénes tienen más poder económico… y si el cabildeo depende del poder económico es claro que tienen más poder las industrias de las telecomunicaciones que prestan servicios de conexión a internet. Otro asunto es quienes tienen más poder de convicción, la capacidad de involucrar intereses que nos parecen contrapuestos… porque nos parecen más afines los intereses de las bibliotecas con los autores que los intereses de las bibliotecas con las industrias de telecomunicaciones”.
-Pero bibliotecarios y prestadores de servicio de internet aparecen defendiendo las mismas propuestas en Chile.
La razón de fondo es que las mismas personas que están asesorando a las bibliotecas están apoyando el tema de las industrias de telecomunicaciones, los proveedores de internet. ”
Lamento que aun crea que “somos manipulados” por el poder económico para apoyar posiciones desfavorables para autores. Ni siquiera hace un mea culpa del acuerdo que celebró con el gobierno y que fue el motivo de nuestra intervención directa.
Espero que se consensualice la conversación, sino, seremos todos los perjudicados al no tener una ley equilibrada y justa para todos.
Dudo mucho que ambas renuncias sean una decisión tomada a la ligera o por “presiones” de terceros dentro de cualquier contexto. Creo que ellas obedecen lisa y llanamente a una toma de conciencia real de un problema mayor que nos afecta (y nos afectará) a todos, si no se toma el rumbo adecuado en el desarrollo de una estrategia digital a nivel país. Ellos han vivido “en carne propia” la desagradable sensación de sentirse “perseguidos” y “acusados” de un ilícito (o como se llame actualmente) por políticas restrictivas de uso de intangibles impulsado por corporaciones o industrias del rubro. Con ello, sólo han dado un paso al lado para condescender con aquellas premisas y así no aparecer “predicando lo que no practican”… todo lo demás son sólo palabras al viento. Espero que el infortunio que les movió a tal decisión, les permita reconocer y encauzar de mejor manera las verdaderas acciones que apoyarán en un futuro próximo. No creo que sea una buena idea plantear siquiera que LD y cualquiera de sus adherentes pueda hacerse cargo gratuitamente de los comentarios extrapolados de las entrevistas mencionadas o de intereses mezquinos en pro de tal o cual gremio o grupo de poder, estamos sumamente claros que nuestra postura avanza en pro de cosas mucho mayores que el “aprovechamiento” mediático de una simple chambonada provocada por uso de licencias restrictivas.