Liberación Digital, el OOXML y la aparente dicotomía entre LO TÉCNICO y LO POLÍTICO

Advertencia: Este más que un post, es un documento para la discusión. Es algo extenso, 5 Págs. carta, por lo que he decidido no ponerlo completo. Si quieren leerlo completo vayan a mi blog, o imprímanlo desde mi Google docs. Aquí sólo voy a poner el principio (1ª Pág.) para que se hagan una idea de por donde va la reflexión:

 

Debemos aprovechar las lecciones que la complejidad del proceso del OOXML nos ha dejado. Considero que hay una artificial contradicción entre LO TÉCNICO V/S LO POLÍTICO. Privilegiar lo técnico es, a mi entender, un error. LO TÉCNICO, visto en profundidad, ES TAMBIÉN POLÍTICO. LO TÉCNICO DEBE SUBORDINARSE A LO POLÍTICO. Por ejemplo, cuando nosotros hablamos de INTEROPERABILIDAD, estamos hablando de algo de alcance político, ya que tras ese concepto hay una visión democrática de país que es antagónica con los intereses de quien pugna por CONCENTRAR LA OPERABILIDAD SÓLO EN LOS SERVICIOS QUE SU PROPIA EMPRESA OFRECE, DEJANDO FUERA A LA COMPETENCIA, o sea, MONOPOLIZANDO EL MERCADO. EL MONOPOLIO IMPLICA CONCENTRACIÓN DE CAPITAL, la concentración de capital implica CONCENTRACIÓN DE PODER, y por supuesto de PODER POLÍTICO.

 

Se nos ha criticado a MLD, el que no hayamos conseguido hacer “ningún aporte desde el punto de vista técnico u otro tipo de objeciones” en el OOXML. Ha habido algunas particularmente pesimistas (lean el contexto), y la verdad es que, siendo autocríticos, hay debilidades en MLD, pero no son las que estos críticos comentan. En lo grueso, quienes critican de ese modo, no entienden la importancia de MLD ni su potencial. Tampoco la entiende este señor José Antonio Barriga, funcionario de Microsoft, quien afirma que en MLD somos 20 ó 30 pelagatos.

En nuestro Movimiento de Liberación Digital (MLD), se han hecho esfuerzos por dar un debate profundo sobre el OOXML, pero ¿es la profundización técnica nuestro objetivo per se? ¿Debemos acaso constituirnos en un grupo que supere, o iguale en capacidad técnica a asesores gubernamentales especializados? Jens Harding en su blog plantea que para él, es prácticamente imposible sumergirse en esas aguas sin recursos, ¡Nada menos que Harding plantea eso! ¡Él, que da charlas sobre el tema! imagínense la mayoría de nosotros.

 

Cito a Harding: “…participar es caro. Hacer una asesoría sobre la conveniencia o no de estandarizar una descripción de 6000+ páginas no es algo que las universidades hagan gratuitamente y en un par de horas”.

 

“…Si no están los recursos, los que participarán sin por ello incurrir en un costo personal sino solamente institucional serán los representantes de instituciones que tienen intereses fuertes, ya sea a favor o en contra, y están dispuestos a financiar eso. Es interesante la tesis de Lessig sobre llamar a ésto, que es como funciona la política en EEUU, “corrupción“.”

 

Esto hace ver que es muy poco razonable pedir “excelencia técnica” a MLD, pero entonces ¿Cuál es la función que debe cumplir una instancia como MLD en nuestra sociedad? ¿Debe remitirse sólo al ámbito tecnológico o ir más allá? ¿De qué manera podemos, en cuanto ciudadanos, ser más protagónicos en ayudar a construir una sociedad más justa?

 

MLD, AL IGUAL QUE LA LLAMADA “REVOLUCIÓN PINGÜINA DE MAYO DEL 2006”, QUE PUSO PRESIÓN AL GOBIERNO PARA QUE PRIORIZARA LA PROBLEMÁTICA EDUCACIONAL EN CHILE, ESTÁ LLAMADA A CONCITAR LA ATENCIÓN DE LA SOCIEDAD CIVIL, SOBRE PROBLEMAS QUE, SIENDO CASI POR COMPLETO DESCONOCIDOS PARA LA ARROLLADORA MAYORÍA DE LOS CHILENOS, INEVITABLEMENTE AFECTAN EL DESARROLLO CULTURAL, ECONÓMICO, POLÍTICO Y SOCIAL DE NUESTRO PAÍS.

 

EN EL CONTEXTO EPOCAL EN QUE VIVIMOS, EL DE LA “LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN”, LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS COBRAN UNA IMPORTANCIA CRECIENTE, HACIENDO PARTICULARMENTE URGENTE DINAMIZAR LA PREOCUPACIÓN GUBERNAMENTAL, LAS POLÍTICAS Y EL RESPALDO FINANCIERO NECESARIO, PARA AVANZAR LO MÁS RÁPIDAMENTE QUE PODAMOS EN ESTE ÁMBITO. LOS ANÁLISIS COMPARATIVOS LATINOAMERICANOS, NO DEBEN SATISFACERNOS, YA QUE, EN EL PAÍS DE LOS CIEGOS, EL TUERTO ES REY.

(Continúa en mi blog o Google docs).

2 Comentarios » Publicado el 23.01.2008 por Lautaro Ferrada en Noticias.

Software Libre, FLOSS y otros artilugios semánticos

Desde la década de los 90 en adelante, han surgido y se han hecho comunes algunos términos alternativos para denominar al software libre, no sin gran debate en la misma comunidad. El término “Software Libre” fue acuñado por Richard Stallman en 1983 y definitivamente asumido en 1985, al momento de inaugurar la FSF (Free Software Fundation). Los principios de La Fundación por el Software Libre están expresados en este libro.

Pueden leer aquí la definición redactada por el propio Richard Stallman. En resumen, para que para que se pueda hablar de Software libre, no basta con que sea Open Source, o sea, no basta con que su código fuente sea abierto. Un Software libre debe cumplir cuatro libertades o reglas básicas:

Libertad 1.- Puedes ejecutar o utilizar el programa para cualquier fin, inclusive comercial.

Libertad 2.- Puedes modificar el programa y ajustarlo a tus necesidades. (Esta libertad implica que el código fuente debe estar abierto, ya que de estar cerrado se dificulta modificarlo.)

Libertad 3.- Puedes copiar el programa y redistribuir estas copias en forma gratuita o venderlas.

Libertad 4.- Puedes distribuir versiones modificadas del programa, de tal forma que la comunidad pueda aprovechar las mejoras introducidas.

Para que estas libertades se cumplan, el software libre se apoya en la fuerza del copyright, pero de un modo tan diferente del tradicional -ya que en este caso libera, no monopoliza- que se ha ganado el ingenioso nombre de “copyleft” por oposición a “copyright“. Un software puede ser libre, pero si no está protegido por el “copyleft”, pueden agregársele tan sólo unos pequeños cambios y convertirlo en “software propietario” aprovechándose del trabajo de otros para exclusivo beneficio personal. Esto es lo que el copyleft impide, ya que obliga a que derivaciones del software libre mantengan su condición de tal.

El hecho de que en lengua inglesa, no exista una palabra que diferencie la palabra “libre” y “gratis” ya que ambas estén contenidas en el vocablo “Free”, llevó a realizar infructuosos esfuerzos por remplazar ese vocablo que genera ambigüedad. Richard Stallman advierte que el sentido de “Free”, no debe comprenderse como “gratis”, ya que el Software Libre puede ser vendido y según la “libertad 4” cualquiera puede hacerlo, de hecho Stallman lo hizo desde un comienzo y en la actualidad, constituye la principal fuente de financiamiento de la FSF. Después de largas discusiones, no se encontró alternativa en lengua inglesa y se continuó llamando “Free Software”, o sea, “Software Libre”. Podemos entonces dar esta discusión por terminada.

El término Open Source o código abierto, fue tal vez el primero que se buscó para diferenciarse de Software Libre, no tanto por la ambigüedad de la palabra “Free” como por la búsqueda de nominar un objetivo distinto. Los partidarios del Open Source (Linus Torvalds entre ellos, aquí su aporte), según Stallman, ponen énfasis en la calidad del software y no en la libertad, aunque según algunos de ellos, “la libertad” concebida por Stallman es restrictiva, de manera que los partidarios del Open Source no tienen problemas en que se ocupe software privativo, se entremezcle o se promueva como ocurre con las revistas de LINUX. Por eso es que Stallman hace un llamado a hablar de GNU/Linux y no simplemente de Linux, ya que si bien el núcleo o kernel (eso es Linux) es muy importante, no lo es todo, y el Software Libre ha sido posible no sólo por la existencia de Linux (1992), que Stallman reconoce como un gran aporte, sino que fundamentalmente por el esfuerzo mancomunado de la FSF (Free Software Fundation) que 7 años antes de aparecer Linux (1985) venía trabajando y divulgando las ideas del Software Libre.

Otras denominaciones alternativas surgidas, tales como OSS (Open Source Software), FLOSS (Free Libre Open Source Software), FOSS (Free and Open-Source Software), más que ayudar a clarificar esta ambigüedad, propia de la lengua inglesa no del castellano, han repercutido en confundir conceptos, y en muchos casos, están siendo usadas por quienes son contrarios o no comparten el sustrato político-filosófico que Richard Stallman le ha dado al movimiento del Software Libre (ejemplo). También usan esta terminología quienes ignoran o han preferido adoptar una posición ecléctica o descomprometida en relación con este trasfondo cuyas consecuencias son también económicas.

El mismo Richard Stallman en su libro Software “libre, sociedad libre”, escribe acerca del peligro de estas nominaciones alternativas que evaden o distorsionan la terminología “Software Libre” y advierte que:

“El Proyecto GNU sigue empleando el término «software libre» para expresar la idea de que la libertad, y no sólo la tecnología, es importante”.

Si bien hay gente bien intencionada que utiliza la palabra FLOSS como sinónimo de Software Libre, es evidente que no ayuda a la claridad conceptual y debe ser erradicado del lenguaje de quienes promovemos el S.L., sobre todo es un error que no puede ser cometido por quienes lideran este movimiento. En la web de Software Libre Chile, por ejemplo, si pinchan arriba donde dice FLOSS en los estados, se llega a una página titulada: “Referencias: Software libre en los estados del mundo”, sugiriendo con ello que son sinónimos, cuestión que lleva a confusión. El Grupo FLOSS, también parece ser bien intencionado, pero comete el mismo error.

Una de las cuestiones que dificulta la difusión del Software Libre, es justamente la dificultad de explicarlo para que sea bien comprendido, ya que suele ser un tema reservado a geeks y especialistas, y respecto del que mucha gente no está ni cerca de parecerle significativo, se suma a eso la voluntad intencionada de distorsionar las bondades de éste de parte de sus detractores, al extremo de describir a sus seguidores como “los nuevos comunistas”, afirmación que hizo Bill Gates el año 2005, como si el sentido de “comunidad” perteneciera a una ideología política y no a la condición humana. Quizás el egoísmo extremo que hay tras su obsesión monopólica que lo ha convertido en el hombre más rico del mundo, le haga ver las cosas de esa peculiar manera.

A quien crea que Bill Gates ha llegado a ese podio de dudoso prestigio gracias sólo a sus virtudes, le sugiero leer este comentario de Enrique Dans.

(Este mismo post en mi blog)

16 Comentarios » Publicado el 17.10.2007 por Lautaro Ferrada en Noticias, Opinión, Software Libre.

¿Cómo nos hacemos más influyentes?


¿Cómo nos hacemos más influyentes?

Me parece muy útil el sello técnico que tienen varias de las reflexiones y propuestas que se han hecho y se están trabajando para su presentación en instancias de gobierno a las que LD es invitada. Sin embargo, opino que hay cuestiones fundamentales que constituyen opciones ideológicas, en que no existe una respuesta técnica que resuelva el conflicto, o sea, no todos los amantes de las NN.TT., geeks o internautas que participamos de LD, coincidimos necesariamente en, por ejemplo: ¿Software libre, FLOSS o software privativo? La lectura de varios posts del google groups me permiten hacer esta afirmación.

Hasta aquí, el motor de este movimiento ha sido el planteamiento de “neutralidad digital”, cuestión en la que parece haber pleno consenso, ya que la neutralidad digital es la que permite una “interoperabilidad” o “interconectividad” total entre los usuarios, independiente de si usamos software privativo o software libre. Sin embargo, y creo que no es casual, este grupo ha optado por llamarse “Liberación Digital”, y no “neutralidad sí” como otros, por lo que deduzco que hay intenciones más amplias, que han generado expectativas lo suficientemente convocantes como para, entre otras razones, dar a LD un mayor protagonismo noticioso en comparación con otros grupos parecidos.

En un post del google groups, alguien que firma como Maz hace el siguiente comentario:

“…lo primero es precisamente declarar “cuál es la óptica de cada uno”. Se los he reiterado y se los vuelvo a decir: No sé cuál es la óptica de L.D. Desde dónde habla”.

Estoy completamente de acuerdo con esta inquietud. En el documento fundacional de LD titulado “Acerca del movimiento Liberación Digital” existen algunas definiciones que me parece que restan alcance a la expectativa que, en lo personal, me han llevado a participar de este movimiento, más aún, creo que no interpretan a la mayoría de nosotros. Comento 2 afirmaciones particulares a modo de ejemplo:

a.- En “Nuestros principios (aún en redacción)” dice en el tercer punto: “Liberación Digital en ningún caso es un movimiento anti-Microsoft ni tampoco uno pro-software libre: creemos que todas las opciones debieran estar disponibles. La clave está en la libertad para elegir.”

Con esta afirmación no estoy de acuerdo. Parece ser muy amplia, tolerante e inclusiva pero, ya sea por opción, ya sea por desinformación, es engañosa. Mucha gente acepta como veraz el viejo dicho “en el pedir no hay engaño”, sin embargo esa afirmación es falaz. Cambiemos “pedir” por “ofrecer”, si yo le ofrezco a alguien un producto, en nuestro caso un software, sin que mi cliente sepa ni yo le informe acerca de que mi producto le resta libertades y se entromete en su privacidad sobrepasando incluso lo permitido por las leyes, habrá quienes digan que “es culpa de la ignorancia del cliente”, otro reforzará la idea diciendo “no hay nadie tan tonto para advertir acerca de lo negativo de aquello que vende”. No concuerdo con esta forma de ver las cosas, creo que “en el pedir u ofrecer SÍ HAY ENGAÑO”, a mi entender, la cuota de engaño es directamente proporcional a la ignorancia del “cliente” al que se le pide u ofrece algo. La cuota de engaño puede llegar a ser abusiva y reforzada por prácticas monopólicas, que impidan tomar una decisión libre al respecto. La posibilidad de que LD constituya una comunidad con un ideario que busque corregir esta situación, es la expectativa que, en lo personal, me ha convocado a participar de Liberación Digital y creo que esto identifica a la mayoría de nosotros. Por lo tanto, creo que LD, debe por supuesto promover la “neutralidad tecnológica”, pero también debe abocarse a “informar, crear conciencia, culturizar” acerca del grave costo social, moral, etc., etc., que subyace a la utilización del software privativo. Para dejar de ser ambiguos, es necesario tomar una posición clara respecto de este punto.

b.- En el mismo documento mencionado, en el apartado “Nuestra Filosofía” segundo punto, dice: “Liberación Digital es un movimiento pacífico, basado en la lógica de la propuesta y no de la protesta”.

Estoy completa y apasionadamente de acuerdo en que nos declaremos como un movimiento “pacífico”, pero no renuncio a la protesta. La “propuesta” no es antagónica con la “protesta”, como se deriva de la afirmación anterior. Esa afirmación nace de la creencia ingenua, de que vamos a llegar a “satisfactorios acuerdos consensuados”, sólo por vía de la argumentación informada, lo cual es completamente falso. Es cierto que hay varias decisiones gubernamentales que quizás hayan sido tomadas “por ignorancia” y en esos casos es muy posible que baste con entregar una opinión seria y rigurosamente fundada, pero hay aspectos críticos que no va a ser fácil consensuar por fundamentarse en intereses económicos u opciones ideológicas de contradicción antagónica. En ese momento vamos a tener que “protestar”, pacíficamente, pero “vamos a tener que protestar” para de ese modo, aumentar el grado de nuestra influencia en la toma de decisiones o para denunciar situaciones injustas. (¿Cómo no protestar por esto?).

Si hay algún lado débil que en LD tenemos, es que somos (me incluyo) un grupo reducido de personas (Según Cuarzo líquido, somos menos de 8 bloggers activos por ciudad), que manejamos mediana o pobremente, un tema que tiene inmensas repercusiones sociales y que la arrolladora mayoría de la población de nuestro país, no está ni cerca de percibir como problema, pese a que son los más directamente afectados.

Me parece una necesidad de primer orden, que desarrollemos estrategias que pongan estos temas digitales no sólo en los diarios, sino también en la gente común, inclusive en aquella que nunca ha encendido un computador. Debemos transformarnos en un movimiento lo más masivo posible y para lograrlo debemos capacitarnos, debemos mejorar nuestro conocimiento del tema y divulgarlo.

9 Comentarios » Publicado el 12.10.2007 por Lautaro Ferrada en LD, Opinión, Propuestas, Software Libre.